Bendícenos con tu Ofrenda.
El ofrendar es un acto de adoración y no debe ser un proyecto casual. Debemos ofrendar sistemáticamente “cada primer día de la semana”, que es el día cuando vamos a la iglesia, (Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo…. 1 Corintios 16:2). Da conforme Dios te haya prosperado a ti.
​
En el Antiguo Testamento, Dios mandó a Su pueblo que le entregaran la décima parte de todo lo que ganaban. En el Nuevo Testamento, Dios no estableció una regla sobre cuanto debemos ofrendar. En vez de eso, (Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre (2 Corintios 9:7).
​
Debemos ofrendar a aquellos que nos han ayudado espiritualmente. Dios nos da instrucciones de compartir nuestro dinero con aquellos que nos instruyen y han ayudado espiritualmente. (El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye , Gálatas 6:6).

